Los 4 pintores más importantes de Andalucía

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Si algo resalta en Andalucía además de su rica historia y la belleza de sus lugares, es su cultura relacionada con las artes, en especial con la pintura. En distintas partes del territorio andaluz han nacido pintores cuya importancia ha traspasado sus fronteras.

Te presentamos a los 4 pintores más importantes de Andalucía elegidos por su marcado legado en el arte de España y el resto del mundo.

Diego de Silva Velázquez, el más antiguo de Sevilla

Diego de Silva Velázquez nació en Sevilla en el año 1599, es uno de los pintores más importantes de Andalucía, gracias al legado impresionante que ha dejado. Fue bautizado en la iglesia de San Pedro, el 6 de junio de 1599; sus padres Doña Jerónima Velázquez y Don Juan Rodríguez de Silva eran parte de familias acaudaladas y descendientes de la nobleza.

Aunque su infancia transcurrió en Sevilla poco fue lo que de ella plasmó a través de su arte, inclinándose en su inicio a la filosofía, las letras y las lenguas, a lo que se sumó la educación recibida de jesuitas, pero su vena artística siempre estuvo latente y dio sus primeros pasos en ella a la temprana edad de 10 años. 

Sus primeros estudios en el arte fueron realizados con el Maestro Francisco de Herrera el Viejo, y un año después asistió al taller de Francisco Pacheco. En su juventud fue nombrado pintor del rey Felipe IV y pasó luego a ser pintor de cámara. Su carrera transcurrió en este cargo, se dedicó a realizar obras que ambientaron las distintas residencias reales

Hizo distintos viajes a Italia para estudiar pintura y especializarse en distintos estilos, lo que influyó en la manera como plasmaba sus obras, la luminosidad en ellas, y la definición de los contornos así como de los detalles y sombras.

En total son casi 130 obras que lo dieron a conocer como uno de los más destacados pintores de Andalucía, hasta su muerte en 1660, en el Museo El Prado reposan la mayoría de sus obras.

Entre las piezas más importantes destacan “Las Meninas”, “La rendición de Breda”, “La venus del espejo” y “Las hilanderas”, “El triunfo de Baco”, “Vieja friendo huevos”, “Santo Tomás”, “La Infanta Margarita” y “La fragua de Vulcano”.

Bartolomé Esteban Murillo Pérez, el pintor de las iglesias

También nacido en Sevilla en el año 1617, hijo de Don Gaspar Esteban y Doña María Pérez Murillo; Bartolomé Esteban Murillo es otro de los pintores más relevantes de Andalucía, desde niño se interesó en las artes plásticas, fue incorporado al taller del maestro Juan del Castillo hasta.

En el año 1645 fue elegido para realizar los lienzos que decoraban el claustro de San Francisco el Grande, abriéndose desde entonces a trabajar figuras marianas y religiosas. 

Sus obras en España están expuestas en el Museo El Prado, fuera de sus fronteras son exhibidas en la Galería Nacional de Arte de Washington y el Museo del Louvre.

Sus creaciones más notables son la serie de Santa María la Blanca, “La Inmaculada Concepción”, “El martirio de San Andrés”, “Niño espulgándose”,  Los niños jugando a los dados”, “Vendedores de frutas”, “Tres muchachos”, “El milagro de la piscina” y “El sueño de Patricio”.

Juan de Valdés Leal, obrador barroquismo expresivo

Juan de Valdés Leal nació en Sevilla en el año 1622, sin lugar a dudas es uno de los pintores más importantes de Andalucía y el mundo, especialmente del arte barroco.

Hijo de Fernando de Nisa y Antonia de Valdés Leal. Su formación como artista se dio entre su natal Sevilla y Córdoba; siendo en esta última uno de los estudiantes más destacados de la escuela de Antonio del Castillo. 

Sus primeras obras las realizó en su propio taller, y tras volver a su ciudad natal fue encargado de producir distintas pinturas para el Convento de Santa Clara en Carmona, luego de ello regresó a Madrid, tras un tiempo decidió mudarse a Sevilla nuevamente, esta vez de forma definitiva.

En distintos momentos de su prominente carrera mantuvo una fuerte competencia con Bartolomé Esteban Murillo; tras la muerte de éste, Valdés pasa a ser el pintor más destacado de Sevilla.

Las piezas barrocas de Juan de Valdés Leal tenían una tendencia dramática y expresiva, resaltan en ella lo grotesco, con gran notoriedad del movimiento y un colorido brillante bien iluminado.

Realizó numerosas piezas, entre las que destacan la “Las tentaciones de San Jerónimo”, “La flagelación de San Jerónimo”, “In ictu oculi”, “Finis gloriae mundi”, “La retirada de los sarracenos” “la exaltación de la cruz “, “San Fernando arrodillado”, “Jesús disputando con los doctores”, “San Miguel Arcángel”, “Juicio de las postrimerías”, “San Juan Bautista”, “La Inmaculada Concepción” y “Cristo flagelado”.

Pablo Ruiz Picasso

Nacido en Málaga en 1881, Pablo Ruiz Picasso era hijo de Doña María Picasso López y Don José Ruiz Blasco. Desde muy temprano dio sus pasos en el dibujo y la pintura, actividades que heredó de su padre.

Es indiscutiblemente uno de los pintores más prominentes de Andalucía, aunque no volvió a ella luego de cumplir 20 años. 

Dos museos en su honor fueron abiertos en Málaga, uno reposa en su casa natal; en ambos están expuestas sus obras así como en otros museos en España y el mundo, Museo Reina Sofía de Madrid, el MoMa de Nueva York y la Galería Tate en Londres, entre ellos.

Las vivencias de su infancia, incluyendo la tauromaquia, amistades, lugares de Málaga, familiares y amigos, fueron parte de la inspiración para sus obras. Vivió en Sevilla, Barcelona, Madrid y París, donde murió. 

Entre sus obras más fascinantes están “El Guernica”, “Tres palomas”, “Las Señoras de Avignon”, “Acróbata”, “El sueño”, “La Mujer que Llora”, “Chica frente al espejo”, “Don Quijote”, “Dos mujeres leyendo”, “Picador amarillo” y “Los tres músicos”.

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